EXQUISITA (y bendita) SOSTENIBILIDAD: LAVAVAJILLAS QUE “CUECEN Y ENRIQUECEN”.

EXQUISITA (y bendita) SOSTENIBILIDAD: LAVAVAJILLAS QUE “CUECEN Y ENRIQUECEN”.

El limpiaplatos ya compite con el microondas y el horno para cocinar los alimentos. Guisar con él es ecológico, económico y, sobre todo, delicioso.

Un inesperado electrodoméstico se abre camino con fuerza como pieza indispensable para cocinar los alimentos: el lavavajillas. Cada vez son más los que aprovechan la inevitable limpieza de los platos aventurarse a preparar con él recetas deliciosas a baja y constante temperatura, como en algunos restaurantes de alta cocina. El único -pero imprescindible- requisito: utilizar recipientes herméticos para evitar la contaminación.

Esta nueva y rompedora modalidad de cocina tiene una madre con nombre propio: la italiana Lisa Casali, una joven romañola que experimentó con su aparato hasta lograr más de 60 recetas que, según explica en uno de sus muchos vídeos colgados en Youtube (todos con miles de visitas), deleitan al gusto con texturas esponjosas y sabores totalmente innovadores. «Los resultados son excepcionales», asegura.

Yo me pregunto lo que ha tenido que pasar esta mujer para que un día se decidiese a elaborar un plato en el interior del lavavajillas, no ella misma, si no el plato en cuestión.

Porque ya puestos, ¿por qué no cocinar en la lavadora mientras se hace la colada de ropa blanca, que se suele lavar a 50 grados? Que no digo yo que lo haya probado…

Y es que cocinar en un lavavajillas resulta de lo más económico y ecológico a la vez. Tras unas pruebas iniciales y una vez cogido el “punto” al calor que produce un lavavajillas durante el lavado, esta italiana ha preparado un recetario que hoy en día podemos encontrar en español en cualquier librería y que se ha convertido en la Biblia de esta nueva forma de guisar: «Cocinar con el lavavajillas». En él, explica que fue su afán por lograr una cocina sostenible y ecológica lo que le llevó a experimentar con una técnica que a muchos puede parecer a priori repugnante. Sin embargo, la italiana y sus seguidores defienden que el método permite ahorrar hasta un 50% en la factura del agua y la energía al tiempo que se logran platos que nada tienen que envidiar a los de un restaurante de alta cocina.

«Los mejores botes son lo que llevan goma alrededor. También se puede utilizar bolsas envasadas al vacío, si disponéis de envasadora», explica por correo electrónico el gastrobloguero Miguel Ángel Roque, coautor de «La mesa del pecado».

«En casa, tenemos instrumental profesional para cocinar a baja temperatura ¡y no lo usamos!», asegura Roque. «La carne, el marisco y los huevos deberían cocinarse a temperaturas inferiores a 75 ºC para obtener los mejores resultados en cuanto a aroma y textura. Es una técnica utilizada principalmente en alta cocina porque los chefs utilizan herramientas profesionales tales como el Roner o el Gastrovak pero los lavavajillas funcionan de una forma muy similar a estos instrumentos con sus ciclos de lavado (eco, rápido, normal, intensivo), que parecen hechos a próposito para cocinar… además de para lavar».

Entre su recetario, se pueden encontrar desde ensaladas de marisco hasta cous-cous, pasando por atún, patatas asadas o incluso algún postre. «Es importante tener en mente que cocinar en el lavavajillas no es como cocer (90-100 ºC) pero tenemos una temperatura de cocción que podremos escoger basándonos en el ciclo de lavado y eso es lo que vamos a hacer. Los productos que dan los mejores resultados son: huevos, carne, pescado, crustáceos y moluscos».

El gastrobloguero recomienda especialmente probar el pescado con el lavado rápido, la carne roja con el programa ECO y el marisco con cualquier programa. «La carne blanca, cortada en trozos pequeños,queda perfecta con el lavado normal», asegura. «Cortes mayores quedarían bien con el programa intensivo. También podemos cocinar verduras, frutas y couscous con resultados sorprendentes y originales. Se acentúan los sabores, aromas y la textura se vuelve increíble».

Más sano y más sabroso

Sin embargo, las principales ventajas de esta técnica no son únicamente el sabor y el ahorro energético. «Cocinar a baja temperatura resulta más sano porque a altas temperaturas las proteínas se vuelven tóxicas. Con esta técnica, el sabor mejora y hace falta menos sal, especias o grasas. Además, es muy fácil porque los programas de lavado son perfectos para cocinar y es mucho más fácil obtener platos tiernos y sabrosos en el lavaplatos e incluso cortes de carne de segunda o tercera categoría (las más baratas) se comportan mejor con esta técnica de cocción y quedan tan tiernas y sabrosas como las de primera categoría. Por otro lado, mientras el lavavajillas lava y cocina no tienes que estar pendiente de él y puedes aprovechar el tiempo para correr, ordenar la casa o sacar al perro; cocinar en el lavavaplatos no produce oloresen la cocina», ennumera Roque.

Si todo ello le ha convencido de superar el inevitable prejuicio que supone juntar en un mismo electrodoméstico alimentos con platos sucios, solo cabe recordarle la frase con la que Lisa Casali suele acabar sus vídeos de recetas: Buon Appetito!.

(Fuentes: http://www.abc.es/estilo/gastronomia/20140613/abci-cocinar-lavavajillas-201406120601.html y http://eladerezo.hola.com/cultura/cocinar-con-el-lavavajillas.html ).

 

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